A través de los pocos años que he sido docente, he comprobado algo de lo que yo misma me quejaba eternamente, el aburrimiento en las clases y por qué los profesores no se preocupaban por sus alumnos al crear dinámicas diferentes o para hacer que la teoría realmente se fijara en nosotros o por lo menos una pequeña parte.

Durante la clase, es decir, a lo largo del semestre, hemos abordado muchos temas, los cuales se han fortalecido con diferentes prácticas, que refuerzan el conocimiento aprendido así como la investigación, no sólo se queda en teoría o en la típica formación en cuanto a mesas se refiere, si no la interacción con los demás compañeros cambia, se modifica y algunas veces, cuando es necesario, permanece igual.

La clase consistió en un repaso sobre la teoría del color, primero haciendo distinción entre sus 3 variables; tono (hue), saturación (saturation) y brillo (brightness), luego repasando los tipos de contraste existentes.

Abordamos los 7 contrastes de color que propone Johannes Itten, mismos que no es un tema fácil de explicar cuando se trata de un grupo multidisciplinario donde pocos son diseñadores, por lo tanto, la experiencia que tuvimos a acercarnos a este tema, fue a través de la práctica. La profesora tuvo la idea de llevar papeles de muchos colores, Resistol y todo lo necesario para abordar el tema de los contrastes y cómo hacer que todos nos involucráramos en el proceso.

Cada uno debía elegir 7 colores de la mesa central (las demás mesas estaban dispuestas alrededor de la mesa central, misma que contenía el material), el diálogo entre alumnos y también con la profesora, fluyó muy bien. Veíamos que colores tomaban los demás, nos ayudamos cuando alguno no sabía lo que estaba haciendo y constantemente verificábamos con la profesora el contraste que estábamos trabajando, misma que nos brindaba ayuda si nos veía muy perdidos.

Al finalizar la sesión, revisamos juntos el trabajo de los demás, tuvimos retroalimentación y volvimos a rectificar los contrastes propuestos por Itten. Fue una experiencia enriquecedora, ya que el involucrarte con el tema en un nivel práctico, hace que la información se aprenda mejor, que compruebes y que verifiques tanto como individuo como en grupo.

-Ale

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La participación del grupo fue muy positiva; en lo personal fue una experiencia relajante y disfrutable, noté que otros compañeros disfrutaban también la exploración y el proceso de prueba y error a través de revisiones con la profesora, que hacía comentarios constructivos sin obstruir el proceso creativo de cada quien. En las revisiones se hacían correcciones sutiles permitiendo una cierta libertad creativa que en algunos casos escapaba la estricta definición del marco teórico visto, pero estas revisiones permisivas enfatizaban este aspecto en el durante la práctica se genera mejor conocimiento, uno que no se puede aprender en un libro pero que nace de modo intuitivo, con bases teóricas, pero que nace de la aportación del espíritu creativo de cada quién.

Es por esto que, a pesar de todos haber seguido la misma teoría, algunos casos eran visualmente más atractivos que otros; porque la teoría no basta y debe de intervenir un criterio personal analítico para saber trabajar una composición en tanto a las proporciones de los colores usados, la manera en que estos se combinan y las formas en que estos se presentan.

Por otro lado, el proceso evidenció la utilidad del aprendizaje empírico dado que durante la explicación de los tipos de contraste, no existieron muchas dudas y aparentemente todo había quedado claro, más durante el trabajo práctico se presentaron muchos errores y dudas que mostraron cómo cuando se trabaja manualmente surgen cuestiones que no se contemplan previamente y que al generarlas y responderlas es como se genera un entendimiento más profundo de un tema.

La interacción durante el proceso fue buena, incluso cuando había que pegar los colores sobre la composición y hacía falta material para el trabajo individual; los pinceles eran limitados y había que compartirlos, pero esto no generó cuellos de botella ni atrasos puesto que el grupo se organizó con orden para compartir.

Al análisis final fue interesante, además de que era satisfactorio ver sobre la mesa limpia todos los trabajos expuestos para ser estudiados. Curiosamente, los trabajos que a mí me parecieron más interesantes vinieron de personas con un background gráfico, que yo creo se debe a que la experiencia les ha permitido comprender la teoría y saberla manipular con mayor libertad para generar resultados que sean estéticos para el espectador sin que este sepa a qué se deba.

-Lily

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– @tagamis

 

 

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